Con el permiso de molécula, que seguro que me lo da, fusilo directamente una entrada suya. Suscribo todo lo dicho por ella. SI quieres, cuelgala tu tambien en tu blog….
“Contra mi costumbre, me voy a hacer eco de una campaña contra pedófilos, esa panda de enfermos, publicando su cartel en este post.
Esta campaña contra la pornografía infantil la impulsan Vagón-bar y La Huella Digital, aquí podéis encontrar todos los detalles. No es nada compleja, solo de trata de manifestar de forma masiva la repulsa hacia esa panda de enfermos y las cositas que hacen para pasar el rato. Francamente, no creo que ninguno de estos hijos de puta vea la luz y se recicle tras ver este cartel y leer este texto (aunque si pasas por aquí y me lees, aprovecho para sugerirte que esta noche pruebes un cóctel delicioso, a base de limón, hierbabuena, ron y lejía. No olvides invitar a tus amiguitos de la red, eh?) pero es una iniciativa inmediata y fácil de seguir.
Y es que pasan cosas como esta:
Crece el porno infantil: las investigaciones de la Fiscalía aumentan un 150% en dos años
Obviamente ahora se investiga más que antes. Estupendo. Pero el volumen de casos asusta, y es que siempre hay gilipollas para seguir cualquier moda que surja, e incluso hay quien, tras volver de Thailandia, o de Mejico, o del club que le recomendó su colega en la carretera que baja a su pueblo, te justifica el asunto alegando que los padres prostituyen o venden a las niñas para que el resto de la familia pueda sobrevivir, que si el azote de la pobreza y que si él, en el fondo, realiza un bien social. Si en esos casos, los de alrededor nos limitamos a comernos el asco y mirar para otro lado, estamos impidiendo que sientan nuestro rechazo.
Porque el rechazo afecta. El ser humano es un animal gregario y hasta los monstruos más insensibles tienen su corazoncito.
Si por casualidad te encuentras con pornografía infantil o te llega en forma de spam, denúnciala.
No pases. Pasar te hace indigno. Mójate, hostia.”





Arbusto de la familia de las leguminosas, muy ramificado, puede alcanzar 2 m. de altura y se encuentra repleto de espinas largas, recias y puntiagudas.
Carece de hojas propiamente dichas y en su lugar forma espinas de cuya axila nacen pequeñas ramas, transformadas de la misma manera. Tiene unas flores vellosas divididas en dos labios muy profundos, con dos y tres dientecillos apicales.
Se cría en llanuras y laderas de las tierras sin cal y florece desde el invierno hasta la primavera, dependiendo de la zona geográfica donde se encuentre.

